Una Excursión por la Historia del Antiguo Egipto
Cuan fascinante y cuan larga, así es la historia del antiguo Egipto.
Los viajeros a Egipto visitan lugares de interés que abarcan toda la historia del antiguo Egipto. Aunque no exactamente en orden cronológico, la mayoría de estas visitas guiadas comienzan en El Cairo y sus alrededores. Giza y Saqqara fueron las necrópolis de los faraones del Imperio Antiguo, con sus imponente tumbas piramidales. Allí, los turistas adquieren conocimiento de los primeros logros de esta civilización asombrosa.
Ahora bien, estos términos como Imperio Antiguo, Reino Nuevo, 18va dinastía, etcétera, son nomenclaturas modernas utilizadas por los historiadores. Los antiguos egipcios no dividieron su historia en las dinastías o reinos descritos en los libros de texto de hoy. La cronología dinástica de la historia del antiguo Egipto es una invención de un escriba egipcio del período ptolemaico llamado Manetón. Este historiador dividió su lista de los reyes en treinta dinastías (31 para algunos estudiosos), desde Menes hasta la conquista persa en el 525 aC. Un recuento histórico del antiguo Egipto revela que los egipcios no disfrutaron de una trayectoria continua e imperturbable. Hubo períodos de gloria y otros de turbulencia, incluyendo escasez y hambre.
Para todo viajero a Egipto, el estar informado de cómo la civilización egipcia se desenvolvió, sus personajes principales (la mayoría de ellos faraones) y lo que cada atracción turística representa en el gran esquema de la historia del antiguo Egipto, es una experiencia verdaderamente enriquecedora.
Proto-dinástico o Período Arcaico
Primera y Segunda Dinastías
A
todo lo largo de su historia, el antiguo Egipto fue conocido como “Las
Dos Tierras”. Geográficamente, el Bajo Egipto en el norte
es donde el Nilo se ramifica en forma triangular, de ahí el término
"Delta" en el alfabeto griego, no lejos de El Cairo actual para
finalmente desembocar en el Mar Mediterráneo. Al sur del Delta
y aguas arriba del río Nilo, hasta la tierra de Nubia, he ahí
el Alto Egipto, en esa franja angosta de fertilísima tierra en
ambas dos orillas del río. Ambas tierras eran habitadas por dos
pueblos distintos y, como entidades políticas separadas convivieron
hasta alrededor de 3100 aC. Entonces Narmer (Menes), rey del Alto Egipto,
conquistó el Bajo Egipto y unió las Dos Tierras bajo un
solo gobierno, convirtiéndose en el primer rey de la Primera Dinastía.
De esta época viene la famosa Paleta de Narmer en el Museo del
Louvre.
Reino Antiguo: Dinastías 3-6
2700-2200 a. C.
Durante este período de formación en la historia del antiguo
Egipto, el país vivió en paz y en aislamiento. La capital
del Imperio Antiguo se encontraba en Menfis. El gran gobernante de la
tercera dinastía fue Djoser, constructor de la pirámide
escalonada de Saqqara, la primera gran estructura de piedra en el mundo.
La IV Dinastía, fundada por Snefru, fue la época de las
Grandes Pirámides de Giza y la Gran Esfinge. Snefru fue el primer
faraón en intentar la construcción de su tumba en la forma
verdadera de pirámide. Algunas excursiones turísticas incluyen
visitas a las pirámides que este faraón hizo construir en
el área de Dashur cerca de Menfis.
Su hijo Khufu(Keops), construyó la pirámide más grande, la única maravilla sobreviviente del mundo antiguo, seguido por su hijo Kafre (Kefrén) y Menkaure (Micerinos), su nieto.
Las
estatuas de estos gobernantes pueden ser admiradas en el Museo Egipcio.
Una réplica de la estatua conocida como el Ka de Djoser está
situada en el serdab del complejo de su pirámide escalonada. Los
visitantes pueden observar esta escultura a través de un pequeño
agujero en la estructura. La estatua en diorita a tamaño real de
Kefrén es una de las mejores obras maestras del arte egipcio. Supuestamente,
el rostro representado en la Gran Esfinge es la de Kefrén.
El
museo tiene una finísima colección de estatuas de Menkaure,
entre ellas una estela del faraón flanqueado por dos diosas. Curiosamente,
la única imagen superviviente del rey Khufu es una figurilla de
apenas 10 cm del faraón sentado.
El
legado más significativo de la Quinta y Sexta dinastías
son las obras clásicas de la literatura conocida como Textos de
las Pirámides, textos religiosos tallados en las cámaras
sepulcrales de las pirámides de menor tamaño de los gobernantes
de estos períodos, estructuras sumamente arruinadas. Los visitantes
a Egipto pueden ver un ejemplo de estos textos dentro de las pirámide
de Teti, Unas y Pepi. Los Textos de las Pirámides nos dan un alto
nivel de comprensión de la religión egipcia antigua. Revelador
es el hecho de que en este primer período de la historia del antiguo
Egipto, el faraón, considerado como un dios viviente en la Tierra,
encarnación de Horus, hijo de Isis y Osiris, era el único
capaz de lograr la vida eterna.
Primer Período Intermedio: Dinastías 7 a 11
2200 2050 a. C.
Después de Pepi II, uno de los últimos faraones de la dinastía
VI, la autoridad centralizada bajo el faraón se desmorona por completo,
en parte como resultado del colapso económico causado por el agotamiento
de los recursos durante la época de construcción de las
pirámides.
Egipto entra en un sistema similar al feudalismo medieval europeo, con jefes locales gobernando un país fragmentado, dividido en provincias conocido por el término griego "nomo".
El Reino Medio: Dinastía 12
2050 1780 a. C.

Egipto
es una vez más consolidado bajo el gobierno de Neb Hepet Mentuhotep
Ra, de Tebas. El período se caracteriza por una fuerte autoridad
central desde la nueva capital y la expansión comercial en el Mediterráneo
oriental. A pesar de que los nobles tuvieron que renunciar su autonomía
política a la autoridad central del faraón, pudieron conservar
el privilegio obtenido durante el Período Intermedio de convertirse
en un Osiris en el más allá, como los faraones del Imperio
Antiguo. Los hechizos mágicos de los Textos de las Pirámides
se adaptaron a fórmulas ahora escritas en los ataúdes de
los nobles, de ahí el nombre de "Textos de los Sarceofagos".
Los faraones más notables en este período de la historia
del antiguo Egipto incluyen los Amenemats y los Senusrets. Algunos retratos
de Senusret (Sesostris) III, lo describen como un viejo cansado cuyo rostro
revela la pesadez de gobernar en períodos difíciles.
El Segundo Periodo Intermedio - La invasión de los hicsos:
dinastías 13 a 17
1800 - 1500 a. C.
Egipto se desintegra una vez más. En este período caótico
el país sufre la primera de muchas invasiones extranjeras. Los
hicsos (Hekau Khasut, que significa "gobernantes extranjeros"),
poco a poco se infiltraron en el país de Canaán y Siria
hasta hacerse con el poder en el Bajo Egipto, y gobernar desde Tanis,
o Avaris, en el Delta oriental, desde 1730 hasta 1570, durante las dinastías
XV y XVI. La más notable contribución de los hicsos a la
antigua civilización egipcia fue la introducción del caballo
y el carro de guerra. Los invasores permitió a algunos faraones
egipcios gobernar como sus vasallos en Tebas durante la dinastía
XVII.
El Reino Nuevo - El Imperio: Dinastías 18-20
1570 - 1090 a. C.
Amosis, el primer rey de la dinastía XVIII, logró expulsar
a los hicsos y obligarlos a regresar a Siria y Palestina, sometiendo a
estos territorios y convirtiendo a Egipto en el primer gran imperio de
la historia.
El Nuevo Reino es la época más gloriosa en la historia del
antiguo Egipto. La era imperial tuvo consecuencias en todos los aspectos
de la civilización egipcia, incluyendo un gran y repentino enriquecimiento
del país, que abarcó todas las castas sociales gracias a
los botines de guerra, los tributos a pueblos sometidos y el comercio
internacional. El intercambio cultural más allá de las fronteras
nacionales y las riquezas materiales hicieron posible la construcción
de las grandes ciudades y un florecimiento de todas las artes. Ahora,
no sólo los reyes y la nobleza, sino también la gente común
podía pagar a un escriba por un rollo de papiro de hechizos y convertirse
en un Osiris en el más allá.

Estas
campañas militares llevaron tanta riqueza al país, que los
faraones comenzaron un programa de construcción de monumentos sin
par en la historia, cuyas ruinas son hoy la atracción de millones
de turistas que viajan cada año para ser testigos de tal esplendor.
Egipto es en realidad un museo al aire libre, con antiguos monumentos
repartidos a lo largo de los bancos este y oeste del Nilo, desde las pirámides
de Giza en el Norte hasta el Gran Templo de Abu Simbel, cerca de la frontera
actual de Sudán.
Karnak volvió a ser la capital, esta vez más engrandecida
con vastas estructuras de una talla que el mundo jamás había
visto. Al día de hoy, incluso en ruinas, el complejo del templo
de Karnak avasallan al espectador con sus enormes pilonos, columnas y
obeliscos.
Quien visite la actual ciudad de Luxor no puede evitar la impresión de que Egipto continúa aún hoy bajo la supremacía absoluta de los Amenhoteps, los Tutmósidas y los Ramésidas.
Los aterradores relieves rehundidos de Tutmosis III en los majestuosos pilonos de Karnak lo presentan golpeando a los enemigos sometidos. Las enormes columnas de la sala hipóstila de Karnak atestiguan el poder de Ramsés el Grande. El Templo de Luxor y los llamados Colosos de Memnón recuerdan aún la majestad de Amenhotep III. La gran Hatshepsut todavía engalana la ribera occidental con su magnífico templo mortuorio y, en el Valle de los Reyes, encontramos las tumbas bellamente decoradas de muchos de estos faraones, algunas de cuyas momias se exhiben en la sala de las momias del Museo Egipcio de El Cairo.
El Nuevo Reino es también la época de la llamada Revolución de Amarna, cuando Akenatón, el hijo de Amenhotep III, intentó derrocar el poder del dios Amón e imponer la supremacía del disco solar, Atón.
La
dinastía 19 comienza con un faraón de ascendencia no real,
un militar de nombre Paramessu, quien tomaría como nombre de coronación
Ramsés. Su corto reinado de dos años lleva pronto al poder
a su hijo Seti I, y de ahí surge una descendencia de reyes guerreros
y constructores conocido como los Ramésidas. Seti I y su hijo,
Ramsés el Grande hicieron todo lo posible por mantener la influencia
egipcia en Asia Menor, lográndose al menos un acuerdo de paz y
un dominio compartido con el imperio hitita.
De este período de la historia de Egipto, nos queda como legado el magnífico templo de Seti en Abidos, su inmensa tumba en el Valle de Los Reyes, las adiciones monumentales a los templos de Karnak y Luxor, estatuas colosales de Ramsés repartidas a todo lo largo del Nilo, el Ramesseum, el complejo de Medinet Habu y, al sur en la frontera con el presente Sudán, los imponentes templos de Abu Simbel. Las recientes excavaciones en la ciudad de Akhmin en el medio Egipto, están revelando edificaciones y esculturas de esta dinastía aún más monumentales que las ya mencionadas.
Post Imperio y decadencia: dinastías 21 a 26
1100 - 660 aC
Como todos los imperios, Egipto entró en un lento mas inevitable
descenso que dio paso al surgimiento de los imperios de Mesopotamia, Asia
Menor y Siria, hasta ser Egipto finalmente invadido por los asirios.
El periodo saíta: Dinastía 26
663 a 525 a. C.
Los enfrentamientos entre Asiria y el nuevo Imperio Babilónico
trajo al poder a los egipcios por última vez en la historia del
antiguo Egipto, con una nueva capital en Sais, en la parte central del
Delta. Egipto se remonta a los "buenos viejos tiempos" del Reino
Antiguo, con un renacimiento de las artes muy parecido al estilo de la
época anterior. Este resurgimiento duró poco, hasta la conquista
persa de 525 a. C., marcando el comienzo del fin de la civilización
egipcia antigua.
Egipto Ptolemaico, romano y bizantino
332 aC - 642 dC
La ocupación persa de Egipto finalizó cuando Alejandro Magno
derrotó a los persas en la batalla de Issos (cerca de Iskenderun
en el hoy país de Turquía). Después de la muerte
de Alejandro por fiebre palúdica en el 323 aC, el comandante de
Macedonia en Egipto, Ptolomeo, logró obtener por sí mismo
la satrapía (gobernación) de Egipto.
Bajo los Ptolomeos, la cultura y el idioma dominantes eran exclusivamente griegos. No obstante, la vibrante cultura egipcia no desapareció, mas bien se forjó una cultura híbrida que combinaba temas egipcios con elementos de la cultura helenística. Ejemplos de ello son los grandiosos templos construidos por los Ptolomeos en Edfu, Kom Ombo y Dendera.
La dinastía que Ptolomeo inició en Egipto duró hasta el suicidio de Cleopatra en el año 30 aC.
El
establecimiento de la dominación romana por el emperador Augusto
en el año 30 aC, dio pie a más de seis siglos control romano
y bizantino. Egipto volvió a ser la provincia de un imperio. Los
romanos completaron la construcción de una joya arquitectónica,
el templo de Isis en la isla de Filae, comenzado bajo los Ptolomeos. Un
nuevo desarrollo artístico durante este periodo de la historia
del antiguo Egipto lo constituyó la pintura de retratos en madera,
un arte que se originó en la región de Fayum. Estos retratos
fueron colocados en los ataúdes de las momias romano-egipcias.
Egipto se vio afectado por la propagación del cristianismo en el imperio romano. El cristianismo arribó muy temprano Egipto, y la nueva religión se extendió rápidamente desde Alejandría hacia el interior del país, alcanzando el Alto Egipto en el siglo segundo. De acuerdo con algunas tradiciones cristianas, San Marcos llevó el cristianismo a Egipto en el 37 dC. Los cristianos coptos de Egipto se denominan así por una palabra derivada del nombre griego para el país, Aegyptos. A mediados del siglo IV, Egipto ya era en gran medida un país cristiano.
El antiguo Egipto dejó de existir como una cultura viva con la invasión árabe y la conquista alrededor de 640 AD. La migración de las tribus árabes tuvieron el mayor impacto en la vida de Egipto y la cultura, resultando en la rápida conversión de la abrumadora mayoría de la población al Islam.
Fuente: http://www.all-about-egypt.com/ancient-egypt-history.html